
Exactamente, no saben que paso, pero el uno al otro se provocaban de una manera tal que decidieron, a menos de una semana de conocerse, que debían probar más el uno del otro, que tenían que dejarse llevar por lo que sus cuerpos dictaran no sin obviamente la protección debida, sus cuerpos se fundieron en algo que vulgarmente el llamaba "un buen revolcon", pero que realmente fue fruto de la pasión pura y si, también de esa que es prohibida.
Bebieron extasiados uno del otro, ese jugo prohibido, probaron esos labios dulces y sensuales, tocaron sus cuerpos calientes gritando poro a poro ¡tomame!, quedaron saciados en ese momento pero no sastifechos, mas bien se volvio una droga que tenían que tomar casi a cada semana.
Así, se volvieron los amantes perfectos.


