Ha pasado tanto tiempo sin que
escriba algo que uno pensaría que tengo muchas cosas que contar, sin embargo,
no es así, no del todo, básicamente todo el día estoy encerrada en el cuarto,
sólo salgo a comer y al baño, entonces pues muchas novedades no hay, al menos
no de mi entorno, y aunque el pedazo de ventana que me toca da al patio no es
como que me pueda parar a estar asomada viendo que pasa así como mis gatos, que
aunque están de chismosos no me cuentan nada.
Después del primer set de antibióticos
las bacterias persistieron, por lo que tuvieron que darme más, esta vez más
fuertes, aprovechando que ya había pasado el periodo de peligro para el bebé,
las náuseas se volvieron peores y comer un martirio, apenas y probaba bocado,
hoy día ya no estoy con los antibióticos, ayer justo fuimos a hacer las pruebas
y esperamos el fin de semana tener los resultados, pero no sé que vaya a pasar
si siguen, el doctor no quiso decirme, me dijo; vas a ver que ya no van a
estar, creo que no quiere pensar en más antibióticos pero pues no sé qué toque,
además de que el infectologo nos dijo que aunque se vayan pueden volver
nuevamente.
Ya empiezo a sentir un poco el
movimiento del bebé, siento como burbujitas en mi pancita y el doctor dice que
ese es el bebé moviéndose, se ve bien y al parecer va creciendo adecuadamente,
pero es hasta la semana 21 que vamos a hacer el otro ultrasonido para ver su
desarrollo y que todo vaya bien.
El cerclaje y mi cuello hasta
ahora van bien, pero el doctor quiere que pasemos la semana 20 para cantar victoria,
en el embarazado anterior fue en la semana 19 cuando se abrió mi cervix, quizás
por eso esta esperando que pasemos esa semana, por el momento todo esta estable.
Estoy enojada porque no puedo comer
las cosas que quiero, sé que debo cuidarme, pero me enoja que me limiten lo
único que se me antoja, que lamentablemente para mi son las cosas dulces, sé
que no debo comerlas pero pues me enojo y quien paga las consecuencias es mi
marido, pero al momento él ha sido comprensivo.
Hablando de él, me sorprendió
mucho que quiso tomar terapía, y me sorprendió más como el vivió la perdida de los
bebés, nunca lo hablamos realmente, porque sé que él es muy cerrado y no quise obligarlo,
en su momento me hablo de los bebés, de lo que le dolió y lo que sufrió, pero
cuando lo escuche hablar con el psicólogo sobre su preocupación por mi y lo que
sintió viéndome sufrir a mí, fue algo que me hizo llorar, pues de verdad que
nunca pensé él lo viviera de esa forma.
Veinte años juntos y aún nos
falta muchísimo por conocer uno de otro, quizás más yo de él, porque como dije él
nunca ha sido una persona que deje ver sus sentimientos, pero él sabe que estoy
aquí para cuando me necesite.
