Sólo recuerdo que era feliz en ese parque,
no sé porque, quizás no era el parque,
sino mi infancia,
ahora sólo tengo buenos recuerdos de lo que un día fue mi niñez y
de cómo solía pasar el tiempo con mi padre.
Por un momento, fui feliz o al menos recordé como era serlo;
sin preocupaciones por vestido, por sustento,
simplemente tan libre como todos los niños solemos serlo,
es bueno regresar de vez en cuando a la infancia y
saber que aun existe nuestro niño interior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Y TU LO DICES ASI: