Cuando uno escribe para satisfacer la inspiración interior del alma, uno da a conocer por lo escrito, aun sin quererlo, hasta la más mínima fibra de su ser y de su pensamiento.

Germaine De Staël

MEMORIAS

martes, 29 de octubre de 2024

Historias familiares.



A mi abuelita materna le solían pasar muchas cosas raras, así que les contaré uno de los relatos que son parte de las historias familiares.

 Los papás de mi abuelita eran comerciantes, así que luego se iban a otros pueblos a vender, en una ocasión se llevaron a los hermanos hombres y sólo se quedaron las mujeres, motivo por el cual las encargaron al párroco del pueblo quien vivía a la vuelta de donde ellas estaban, aunque el padre no fue a la casa acepto y dijo que les estaría dando vueltas para ver que no se les ofreciera nada.

La noche transcurría tranquila, sin embargo, llegó un momento en el que pasaron unos eventos muy extraños, lo que les voy a decir a continuación paso al mismo tiempo, empezaré por lo que paso en la casa de mi abuelita.

Dicen que de repente empezaron a escuchar muchos puerquitos en el patio cosa que se les hizo rara pues ellos no tenían puercos, pensaron inicialmente que quizás eran de algún vecino y que de alguna manera se habían pasado a su patio así que salieron a ver, pero al momento de salir lo que vieron más bien fue un puerco negro de gran tamaño, dejaron de escucharse todos los puercos y solo se escuchaba un gruñido estruendoso, mi abuelita tomó una cruz y empezó a rezar caminando hacia el puerco y al acercarse más éste desapareció dando un gran gruñido, en ese momento llegó el padre y le contaron lo que había pasado y decidió llevárselas a la iglesia.

Al mismo tiempo que eso pasaba en casa el sacerdote escucho que pasaban muchos caballos y pensó que quizás eran militares y fue corriendo a ver a mi abuelita y sus hermanas, ya que donde vivían en tiempos de la revolución se había usado como cuartel militar, para sorpresa del padre al salir y dirigirse a su casa no vio nada  pero llegó con mi abuelita y como dije decidió llevarlas a la iglesia, nunca supieron realmente que paso y jamás volvieron a tener una experiencia similar. 

2 comentarios:

  1. CARAJO, esta historia sí, 10/10 a la verga los "creepypastas" ESTO es verdadero terror porque es más real y tangible, no manche que miedo la verdad, y a mí si me gustan los cerditos, siento que de haber estado yo ahí sí caminaría hacia él, o sea si desaparece pus sí qué miedo pero al principio no. Carajo, esto me va a mantener despierto un buen rato. Esta entrada en específico la voy a promocionar en mi bloguito feo porque sí me gustó un chingo.

    ResponderEliminar
  2. que bueno que le gusto y si de verdad esto le paso a mi abuelita y sus hermanas cuando eran jovenes, gracias por lo de la promoción :)

    ResponderEliminar

Y TU LO DICES ASI: