Cuando uno escribe para satisfacer la inspiración interior del alma, uno da a conocer por lo escrito, aun sin quererlo, hasta la más mínima fibra de su ser y de su pensamiento.

Germaine De Staël

MEMORIAS

viernes, 1 de noviembre de 2024

Mis historias de susto

 


El otro día escuchaba relatos sobre la plaza de Tlatelolco, donde decían que la gente que vive allí suele ver a un niño entre los edificios jugando o a un chico corriendo en la plaza, además de gritos, voces y algunos otros sucesos difíciles de explicar, en la Plaza de las Tres Culturas han pasado tantas situaciones que tienen que ver con muerte que quizás el eco de esas situaciones es lo que sigue allí, yo como tal a la plaza sólo he ido una vez, y si, el ambiente que se siente, la vibras de verdad que son muy fuertes si eres sensible a ellas, entré a la iglesia que esa allí y sentí el bajón de energía, una sensación de pesadez y unas ganas de llorar incontrolables, es por ello que no he regresado al sitio, porque pa’ los que me conocen bien saben que soy muy sensible a ese tipo de vibraciones y a veces me afectan demasiado.

 Cambiando rotundamente de tema aunque en el mismo sentido “paranormal”, me paso un día en uno de mis trabajos, en el área éramos 6 personas en un mismo espacio, mi escritorio daba hacia la pared porque lo que no veía quien estaba o si llegaba alguien, el punto es que un día todos se subieron a fumar (como no tengo ese hábito pues no quise ir), me quede solita en mi área pero a los lados pues estaban otras personas aunque un poco más retirados, yo suelo hacerme un chongo o amarrarme el cabello cuando trabajo y por alguna razón siempre me encajo una pluma en el cabello, pues ese día que me dejaron sola sentí como me empezaron a jalar la pluma y pensé que era otro de mis compañeros que era algo bromista, se llama Beto, entonces cuando sentí eso inmediatamente volteé y dije “Beto ya deja de molestar”, bueno la última palabra ya no se escucho del todo porque mi sorpresa al voltear es que Beto estaba en su lugar y no había nadie atrás de mi pero la pluma si cayo al suelo, es decir, que si la estaba jalando algo o alguien, me asuste pero ya no hice nada solo cuando mis compañeros regresaron les conté lo que me había pasado, en ese mismo trabajo dicen que los policías luego veían personas por las cámaras en horarios o días donde no había casi nadie o de plano estaba vacío.

En otro de mis trabajos lo que pasaba es que el elevador se abría en el último piso (que era donde yo estaba) pero esto sólo pasaba en las noches, al inicio yo pensaba que alguien lo pedía y se cansaban de esperar y se iban por las escaleras, pero un día una persona que llevaba más tiempo allí trabajando me contó que no, que ese era el fantasma, me dijo que por las cámaras a veces se veía una sombra que iba recorriendo los pasillos, y se subía al elevador, yo de sombras nunca vi nada pero el elevador si lo vi varias veces abrirse sin que nadie lo pidiera.

1 comentario:

  1. AUUUU oiga lo de la plaza de las tres culturas es cierto, vivo ahí por Buenavista y sí he pasado un sin número de veces y sí hay una vibra medio rara. Oiga en entradas pasadas en mi blog comenté que tengo elevadorfilia (conejismo) o sea si yo pudiera sería asensorista, de esos güeyes que están todo el día en el elevador subiendo y bajando gente, no sé porqué le tengo tanta fijación a los elevadores, simplemente me encantan, ojalá nunca me encuentre un día un fantasma así, se me quita el amor y se convierte en elevadorfobia (otro conejismo).

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