Cuando uno escribe para satisfacer la inspiración interior del alma, uno da a conocer por lo escrito, aun sin quererlo, hasta la más mínima fibra de su ser y de su pensamiento.

Germaine De Staël

MEMORIAS

viernes, 21 de agosto de 2009

ASI FUE


Hacer el amor contigo es lo más maravilloso que me ha sucedido y ni siquiera tuvimos que tocarnos, no puedo explicar la sensación que invade mi cuerpo y mi mente cada vez que recuerdo ese momento, no todo el mundo puede llegar a tener una experiencia orgásmica con tan sólo una mirada, pero tú, tú lo has logrado.

Y aún así, esa experiencia no sobre pasa aquellos momentos en los que hemos estado desnudos, piel a piel, rosándonos, tocándonos y besándonos hasta morir, esos momentos también han sido excepcionales, pero poco se comparan con la primera vez que hicimos el amor con tan sólo mirarnos, fue una conexión mágica, brillante, no sé cómo explicarla.

Saber que esa conexión de mente y de cuerpo ocurría en aquel lugar, ¡ah!, sentir tus manos en mi cuerpo, percibir el tuyo con las mías, sentir tú boca recorriendo mi piel, hasta el más húmedo rincón, sentir mi cuerpo extasiado de placer, conduciéndome hasta el clímax, exigiéndole a mi boca buscar tu cuerpo y donarte el mismo placer que me hiciste sentir.

Esa experiencia no la cambio, es más la repetimos constantemente, la llevamos por nuevos caminos y la recordamos con cada beso, con cada caricia, cada vez que me estrechas entre tus brazos, el acto sexual es magnífico, desde el más mínimo roce con tintes sensuales y sexuales, hasta el momento en el que caemos en los brazos del otro.

Pero a pesar de ello, mi experiencia más maravillosa es el recuerdo que tengo de la primera vez que hicimos el amor tan sólo con la mirada, sé bien que tú también lo sabes, que tú lo recuerdas y que sentiste lo mismo, porque ambos estábamos muy excitados, ambos lo deseábamos y lo reproducíamos en nuestras mentes, esa primera vez, ese mismo día en que nos conocimos, esa misma primera hora, sin ni siquiera tocarnos, sin ni siquiera conocernos totalmente.

Haber hecho el amor ese mismo día que te conocí fue maravilloso, nunca me había pasado algo así y sinceramente no creo que se vuelva a repetir con alguien más, sólo contigo, porque cada vez que te veo recuerdo esa experiencia, y sé que a pesar de que repetimos constantemente el acto sexual, ese acto de amor se encuentra en el aire, que cada vez que nos vemos, en nuestra primera mirada ya estamos experimentando un placer infinito.

Tu cuerpo desnudo junto al mío en nada se compara con tus ojos postrados en los míos, tus manos incrustadas en mi más íntima reminiscencia no me causan tanto placer como esa mirada hundida en mis pensamientos y finalmente sé que te extasías más de mí cuando sonrío coquetamente invitándote a hacer el amor tan sólo con la mirada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Y TU LO DICES ASI: