Si, supongo, no importa, qué más da, lo importante es que yo tenga presente ese juego de cartas sobre la mesa por el cual pagué por ver; ya no sé si dejarme llevar por la gastritis en mi organismo (para los que no saben, claro esas mariposas en el estómago) o poner las cosas en orden dentro de mi cabeza y recordar cuales son las cartas que están sobre la mesa.
Estoy a un mes de que se cumpla un año del fallecimiento de mi padre, aún no lo creo, los últimos años no viví con mi papá y eso hace que mi idea de que él ya no está de repente no sea tan cuerda, estaba acostumbrada a no verlo, pero no a pasar tanto tiempo sin saber de él, además cada vez que voy a su tumba los recuerdos vienen a mí y es entonces cuando mis ojos se llenan de lágrimas porque cae en mi ese balde de agua fría, esa voz que no deja de repetir “es tu padre quién está algunos metros bajo tierra”, es entonces cuando le digo a mi mamá, ya vámonos.
Un año de su muerte, lo que significa también que mi hermanita ya casi cumple el año, bueno, en diciembre, pero ya falta menos, me pregunto si su mamá me invitara, sólo la he visto una vez pero si quiero darle un seguimiento a su vida, finalmente es mi hermana, el último recuerdo de mi papá, no obstante ni siquiera sé si ya la bautizaron o cual es su segundo apellido, ¿mi hermanita? Suena extraño, sobre todo cuando sé tan poco de ella, ojalá en un futuro no tan lejano me acerque más a ella y cuando comience a hablar, también me diga hermana, eso si me haría feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Y TU LO DICES ASI: