Estoy temblando y no es de frío, sino
de miedo, siempre me ha dado mucha ansiedad empezar cosas nuevas, por eso
estuve feliz de regresar a mi trabajo la vez anterior, porque ya conocía a todos
y sabía lo que estaba haciendo, pero esta vez es diferente, puede que sepa lo
que estoy haciendo, pero no conozco a nadie, Sandra al parecer trabaja cerca de
donde estoy, me da cierto consuelo porque se que cuento con ella y que si lo
necesito hará lo imposible por estar allí para mí, pero tengo miedo.
Me da miedo no ser lo suficientemente
buena, de no poder acoplarme, de que se vean mis pocas ganas de estar allí, una
parte de mi pretende que crea que realmente necesito este trabajo, pero otra
parte de mi me dice no, no lo necesitas y puedes quedarte en casa a llorar y sufrir
todo lo que quieras, ¿a cuál le hago le caso?, realmente creo que eso no
importa ya, puesto que mañana entro a trabajar, con todo el miedo dentro de mi
corazón y la ansiedad invadiendo mi cabeza, sé que hoy no podré dormir, sé que
mañana estaré temblando aún más, pero también sé que a nadie le importa eso,
porque nadie sabe lo que esconde mi corazón.
¿Hasta cuando podré dejar de ser una
niña inmadura?

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Y TU LO DICES ASI: