El otro día buscando unos papeles
para el juicio sucesorio de mi mamá, me encontré con mis boletas de
calificaciones, y me di cuenta de que tuve un padre que siempre estuvo allí,
desde la primaria hasta la secundaria el que iba a mis firmas de boletas era mi
papá, y ¿saben qué? No lo recuerdo, no recuerdo que haya ido a mis firmas de
boletas y no sé porque, no entiendo por qué lo bloquee, no entiendo el por qué
mi papá no está en mis recuerdos de infancia, no, no me hizo nada malo, pero
simplemente una parte de mi deicidio ignorarlos, porque tampoco tengo a mi mamá
en mis recuerdos, para mí, en mi niñez solo estuvo mi abuelita y mi mamá yaya;
mi hermano, mi mamá y mi papá llegaron a mi vida mucho después.
A mi marido no le enseñaron a
amar con pasión, le enseñaron que amar era proveer, que amar era tener cosas
materiales, que amar era preocuparse sin demostrarlo porque eso lo hacía débil,
y ahora no sé cómo enseñarle que amar es abrazar, besar, hablar con cariño, que
aunque si es importante ser proveedor no es la máxima del amor, que habemos
quienes preferimos un abrazo antes que un pan, y no es que no sienta amor, sólo
que a él le enseñaron que amar era demostrar con cosas, no con hechos
intangibles, para él poner un plato en la mesa es un sinónimo de un te amo y
espera que yo se lo reconozca, y no es que no lo haga, pero yo necesito besos,
abrazos, que me digan que me aman.
La gente cree que estoy haciendo
luto solo por mi mamá, pero no, estoy rehaciendo mi luto por mis niños, por
todo ese dolor que no le pude decir al mundo porque nadie sabía de los
embarazos, estoy triste porque no sólo perdí una madre, perdí 3 hijos, y por
eso no pude celebrar este 10 de mayo, porque la sociedad no te reconoce como
madre cuando tus hijos no llegaron al mundo y porque mi mamá ya no está con
nosotros.
Y ahora estoy aquí con dos
computadoras, trabajando en una y escribiendo en el blog en la otra, no es
exactamente mi cosa favorita del mundo, quisiera usar una sola, pero mi compu
es muy lentium y tengo paranoias sobre usar una compu que no es mía para cosas
personales.
Viri te mando un abrazo. Que difícil es el mundo donde se celebran cosas que duelen, no puedo imaginar tu dolor pero sí te acompaño en él.
ResponderEliminarEspero que tu esposo te de un fuerte abrazo porque te lo mereces.
Caray comagre, habría que enseñarle al marido conejo que AÚN cuando no hay dinero ni algo que "proveer" EL AMOR verdadero es lo que hace que estén juntos, el "en las buenas y en las malas" lo de "la salud y la enfermedad", el proveer no significa amar, pero bue, tampoco me las voy a dar de genio y mejor me callo el hocico porque ni novias he tenido en mi vida, ni idea de relaciones.
ResponderEliminarPues aquí ya regresé comadre, y le leeré las próximas entradas, o lo intentaré si el tiempo me lo permite porque la cosa apenas y deja.