Cuando uno escribe para satisfacer la inspiración interior del alma, uno da a conocer por lo escrito, aun sin quererlo, hasta la más mínima fibra de su ser y de su pensamiento.

Germaine De Staël

MEMORIAS

domingo, 23 de enero de 2022

ANGELOTERAPIA

 


 

Empecé a tomar una ANGELOTERAPIA, apenas llevo dos sesiones, me ha gustado y creo que me ha ayudado un poco, pero no creo que sea tampoco lo que realmente necesito, siento que me sigue faltando algo más, pero no voy por el camino equivocado, creo que lo que me hace falta es más bien conectar conmigo misma, cosa que no he hecho en muchísimo tiempo, ni siquiera recuerdo para ser sincera cuando fue esa última vez o incluso si algún día lo he hecho.

He sentido tranquilidad y felicidad cuando voy al pueblo, lo he sentido cuando estaba en una época mas estúpida en mi vida, y digo estúpida por todas las tonterías que hice aún a sabiendas de que traicionaba mi ser, o eso creía, ahora no estoy tan segura. 

Me faltan dos sesiones de Angeloterapia, quizás necesite más no sé, pero quiero terminar las sesiones, quiero ver si con ésto me puedo sentir mejor, he pensado en aventarme del puente en la avenida, de verdad que lo he pensado, pero dos personas me detienen, mi mamá y Mario, sólo ellos, porque por todos los demás sé que no habría problema, y quizás ni con Mario, él puede seguir con su vida as soon as possible, pero mi mamita querida se moriría conmigo. 

Por eso estoy intentándolo, de verdad que si, aunque me cueste cada día el dolor de mi cuerpo, el dolor de mi alma, aunque me cueste tanto que la gente ni se imagina el esfuerzo tan grande que hago para despertar, para levantarme de la cama y para no dejarme caer.

domingo, 5 de diciembre de 2021

NUEVO TRABAJO

 



Empecé a trabajar el 1 de diciembre, cayó en miércoles, así que sólo fui 3 días a trabajar esta semana, pero el viernes fue su fiesta de fin de año así que básicamente sólo fueron 2 y medio, sé que diciembre es flojo para una unidad de valuación pero aquí de verdad esta horriblemente muerto, no importa, realmente no me importa, yo sólo quiero salir, distraerme, no pensar sólo en mis bebés.

Ayer cumplieron un mes, o más bien, paso un mes desde que fueron al cielo, quería rezar, pero no lo quería tanto pues si no lo hubiera hecho, me distraje viendo tele y no pensando mucho en ello, creo que aún no me atrevo a mirar a Dios a los ojos y por eso no he podido rezar, no le reprocho nada, sé que por algo pasan las cosas pero no me he perdonado a mi misma por todo lo que paso, y por eso no puedo mirarlo a los ojos.

Necesito hacer las pases conmigo y con él, para poder seguir mi vida adelante, pero por el momento aún no puedo, es demasiado pronto, y creo que falta más tiempo para lograrlo, sin embargo, estoy segura de que poco a poco llegaré a ese punto de sanación y de perdón y entonces no me dolerá rezar y podré ver de nuevo a Dios a los ojos.

Regresando a mi trabajo, el ambiente no me agrada del todo, es muy raro, cada quien esta en su onda, como que nadie sabe nada de nadie ni de nada, no se comprometen y sólo van a trabajar, y aunque en teoría yo también dije que sólo iría a trabajar, mi forma de ser no me lo permite, necesito comprometerme y ser esa profesional que siempre he sido porque de lo contrario no me siento tranquila, es como si sólo fuera a hacer tonta y eso la verdad no me gusta.

Tengo contrato por 3 meses, sinceramente creo que sólo terminare esos 3 meses y me saldré, pero aun no estoy segura, es que al final del día no voy a llegar ni al año puesto que tengo que volver a mi tratamiento y volver a intentarlo, esta vez confío en que todo será mucho mejor.

martes, 30 de noviembre de 2021

TRABAJO NUEVO


 

Estoy temblando y no es de frío, sino de miedo, siempre me ha dado mucha ansiedad empezar cosas nuevas, por eso estuve feliz de regresar a mi trabajo la vez anterior, porque ya conocía a todos y sabía lo que estaba haciendo, pero esta vez es diferente, puede que sepa lo que estoy haciendo, pero no conozco a nadie, Sandra al parecer trabaja cerca de donde estoy, me da cierto consuelo porque se que cuento con ella y que si lo necesito hará lo imposible por estar allí para mí, pero tengo miedo.

Me da miedo no ser lo suficientemente buena, de no poder acoplarme, de que se vean mis pocas ganas de estar allí, una parte de mi pretende que crea que realmente necesito este trabajo, pero otra parte de mi me dice no, no lo necesitas y puedes quedarte en casa a llorar y sufrir todo lo que quieras, ¿a cuál le hago le caso?, realmente creo que eso no importa ya, puesto que mañana entro a trabajar, con todo el miedo dentro de mi corazón y la ansiedad invadiendo mi cabeza, sé que hoy no podré dormir, sé que mañana estaré temblando aún más, pero también sé que a nadie le importa eso, porque nadie sabe lo que esconde mi corazón.

¿Hasta cuando podré dejar de ser una niña inmadura?

martes, 16 de noviembre de 2021

MUERTE

 


El 4 de noviembre será una fecha que jamás olvidaré, fue el día que mis bebés se fueron, lo que aun no entiendo es como ahora no me avisaste, cuando siempre lo has hecho, o quizás lo hiciste pero no quise verlo porque en mis sueños estaba apareciendo mi tía pero no me decía nada sólo me miraba, tal vez el problema fue mío, que me confíe y no quería darme cuenta de lo que realmente estaba pasando, Mario dice que el sí soñó feo, que mis bebés se iban pero no me dijo nada por miedo a que me pusiera mal si me lo contaba, pero hubiera sido mejor que me comentara así hubiera tenido la oportunidad de no aferrarme a la idea de ellos.

Te vi al día siguiente, sé que pasaste por mi cuarto, no sé si a despedirte, pensé que vendrías por alguien más y me asuste, también cuando estaba en la sala de operaciones paso por mi mente un momento que ibas por mí, escuche que el doctor decía que estaba sangrando y que no encontraba de donde, entonces te dedique un pensamiento creyendo que ya ibas por mí, pero me sentí con miedo, no quería no me sentía lista y menos porque no quería dejar a Mario y a mi Mamá con penas tan grandes, pero cuando llegué al cuarto y te vi, te pedí que no te llevarás a nadie más porque yo no lo soportaría suficiente con que fuiste por mis bebés.

Como te dije ese día, cuando nos toque vernos frente a frente no sé si correré a abrazarte o a golpearte por todos los seres queridos que te has llevado, sé que es tu trabajo, pero lastima, duele, es cruel para los que nos quedamos, espero no ofenderte con lo que te digo, sabes que te respeto, pero no por ello me quedaré callada con lo que siento, así que espero que me comprendas.

Por favor sigue avisándome, no me dejes así, prefiero mil veces saber que vienes a que llegues de improviso.

VACIO


 

Siento un vacío en mi cuerpo, en mi alma, en mi ser completamente, hasta hace unos días mis bebés estaban en mi pancita, los sentía a veces moverse, a veces patearme, en algunas ocasiones no los sentía pero sabía que estaban allí,  el 4 de noviembre sin embargo, decidieron salirse, no continuar con su proceso de vida, y se alistaron para salir de mi cuerpo, empecé a sentir como uno de ellos se empujaba a través de mi útero y minutos después ya estaba afuera, posteriormente me indujeron contracciones para el segundo.

Ahora siento este vacío que no sé como llenarlo o como dejarlo estar en mi sin que me duela, ya no hay bebés en mi pancita pero tampoco están físicamente conmigo, no tengo nada, y eso me hace sentir miserable y la pero mujer del mundo, que no fui capaz de defender la vida de mi bebés y que tampoco les di las herramientas suficientes para que ellos lucharan por sus vidas, aún no entiendo porque paso, todo iba bien o al menos eso parecía, si bien es cierto que la posibilidad de que pasara lo que paso era bastante, esperamos ese milagro que no llego, ahora no sé que hacer para llenar o aceptar este vacío, mi psicólogo dice que se va a ir pero no se cuándo, ni siquiera al perder a mis padres me sentí así como me siento ahora.

Yo no sé si voy a superar esto, no lo sé, realmente hoy día siento que jamás lo haré y me hace comprender a tantas parejas que se separan cuando pierden un hijo, porque yo ya no quiero ver nada que me recuerde a mis bebés, no quiero pensar en que no fui lo suficiente para poder darle hijos a mi marido, pero la culpa al final es mía, yo ya sabia desde hace mucho que no podía tener hijos y quise aferrarme a la idea de que si podía.

De haber permanecido con mi postura de no tenerlos otra sería la historia el día de hoy, porque al final del día no soy madre, pero tampoco soy una mujer que no ha experimentado un poco de esa dicha, sólo que ya no se completó y nuevamente viene ese vacío a mí, esa oscuridad que me invade en las noches y me atormenta en el día, necesito estar idiotizada con la televisión o el celular para no dejarme caer, pero sé perfectamente que tampoco puedo vivir así, en algún momento debo afrontar por completo lo que paso, pero siento que si lo hago me voy a ir al fondo de este vacío y no volveré a salir, y estúpidamente si, eso también me agobia.

lunes, 8 de noviembre de 2021

SANTIAGO Y ANGELES




Un 5 de julio vinieron a nuestras vidas y un 4 de noviembre se fueron, llegaron 3 días antes de que su papá cumpliera años y se marcharon 4 días antes de que su mamá los cumpliera. 

Bebés hermosos, Santiago Itzae y Ángeles Natsumi, los vamos a amar siempre y jamás los vamos a olvidar, estarán en nuestros corazones y pensamientos, ahora son angelitos que están con Dios y sé que desde donde están van a ser felices, vayan con esa tranquilidad que les quisimos dar mis bebés, que nosotros nos quedaremos con sus caritas y sus cuerpecitos en nuestros corazones. 

Todo parecía estar bien, realmente no sabemos, no sé que paso, si bien es cierto que existía esa posibilidad de que pasará lo que al final terminando sucediendo, no quisimos pasar por nuestras mentes nunca que era algo real, preferimos pensar en el milagro que estábamos esperando y que todo saldría perfecto, pero Dios tenía otros planes y pesé a que todo indicaba que íbamos en buen camino, la realidad era otra. 

Le agradezco a Dios que me haya dado la oportunidad de parirlos, de sentirlos crecer y moverse en mi vientre, y de sentirlos pasar por mi cuerpo cuando decidieron que ya era tiempo de irse, le doy gracias por darnos la oportunidad de despedirnos, de poder conocerlos, de tocarlos cuerpo a cuerpo y no dejar sólo en nuestra imaginación como eran. 

Hoy al despertar me di cuenta que Santiago era el que siempre andaba de pingo de aquí para allá como yo, pero que siempre estaba poniendo su mano en su carita como su papá, y que Ángeles, mi niña era más quietecita como su papá siempre en un sólo lugar sin moverse, pero tímida como yo, sobretodo a la hora de estarla revisando, eran nuestros hijos y tenían un poco de ambos, eran hermosos, se iban a parecer a su papá y estaban perfectos. Ángeles disfrutaba sentirse cerca de los perritos o gatitos cuando recargan su cabeza en mi vientre, ella siempre estaba pegándose a ellos, no le gustaba que me durmiera aplastándola y me pateaba mucho al inicio, Santiago era el huapachoso, le gustaba la música, le dio miedo también la vacuna, ambos se emocionaban cuando papá los tocaba por la pancita y ambos brincaban cada que Zyanya aullaba, los dos eran muy sanos porque no les gustaba cuando comía grasas y amaban el chocomilk con plátano. 

Ellos lucharon hasta el final estoy muy segura de ello, porque en 4 días habían ganado bastante peso que era a lo que nos teníamos que enfocar ya que los íbamos a hacer nacer a los 7 meses, ellos lo iban haciendo bien, todavía los escuchamos horas antes del momento trágico, pero algo paso, la vida, Dios, la casualidad, el infortunio, no sé, no sé que paso, sólo sé que ya no están con nosotros en este plano físico aunque en el espiritual si.

Nosotros también luchamos, pero no fue suficiente, perdimos la batalla y ahora sólo nos toca buscar resignación y seguir avanzando. Mario quería culparse por lo sucedido, yo también, pero lo cierto es que no fue culpa de ninguno, no directamente, quizás un poco mía, por mi cuerpo que es el que no lo soporto pero es debido a una deficiencia que tengo y que no sabíamos. 


Yo creo que mis niños sólo estaban esperando que les diéramos sus nombres, porque justo al día siguiente de que los nombramos, fue que paso este mal momento, quizás ellos ya debían irse pero no lo hacían esperando que pudieran irse con un nombre, para poder así sentirse plenamente parte de la familia, pero ellos no lo necesitaban, pues ya eran parte de nuestra vida desde el primer momento que supimos que estaban allí. 

No entiendo a Dios muchas veces, no sé porque pasan ciertas cosas, pero dejaré que me guíe a donde quiere que vaya.


jueves, 14 de octubre de 2021

PRIMER AMOR

 



Hablar del primer amor siempre es difícil, pero también hermoso, es la primera ilusión que uno vive, aunque lamentablemente no siempre termina como uno quisiera, no sabría dar porcentajes de cuantos son los que viven intensamente ese primer amor y cuantos son los que sólo lo ven de lejos imaginando pláticas y situaciones que nunca sucederán.

Algunas veces, por otro lado, las cosas no pasan exactamente como nos hubiera gustado, pero tampoco son eventos desafortunados, hay algo de química, algunos besos, intercambio de sueños, pero a la vez nunca existe un compromiso, porque una de esas personas no se encuentra segura o considera que su primer amor en realidad es otro, aunque mañosamente no se quiere perder la oportunidad de tener cerca a alguien que daría su vida por ellos.

Normalmente el primer amor llega en la pubertad, cuando vamos descubriéndonos y descubriendo el mundo en el que vivimos, cuando los padres nos sueltan de la mano un poco para darnos esa oportunidad de explorar y reconocer lo que nos rodea, nos llegan también sentimientos que antes no habíamos tenido y sobre todo nos llega el momento de sentir todo al máximo, es por eso que el primer amor es tan intenso, mágico y especial, la primera vez que uno experimenta algo siempre es especial e inolvidable, además no sólo es la idea de experimentar un sentimiento nuevo en el plano sentimental, físicamente uno empieza a querer descubrirse aún más y viene los besos, las caricias y si, la sexualidad, en un sentido infantil quizás, pero al final del día son los instintos más antiguos que están en nuestros genes.

Olvidar un primer amor es imposible, ese nunca se olvida, haya sido bueno o malo, siempre vivirá en nuestros corazones y nuestra mente.