Querida mamá, tenia muchas ganas
de escribirte para darte gracias, para decirte cuanto te amaba, para pedirte
perdón, pero lo cierto es que todo te lo dije en vida, porque tristemente para
mí, desde que mamá Yaya partió de este mundo y al año mi papá, me preparé para
tu muerte y la de todos mis seres queridos, y no porque les deseara el mal, no
porque quisiera que se murieran, sino porque entendí que la vida es tan efímera
y en cualquier momento nos podemos ir, por ello es que me preocupo por decirle
a la gente que amo, que la amo y a crear recuerdos con ellos y fotografiarnos
mil veces para tener muchas fotos con las cuales recordar.
Mamita querida, yo siempre te
decía que te amaba, te daba besos y te daba muchos abrazos, siempre te dije que
te agradecía por ser mi mamá y por todo lo que me habías dado, y el último día
que estuviste consciente en el hospital te pedí mil perdones, por todo, por lo
mal que te pude haber tratado y por no respetar tus deseos de no llevarte al
hospital, pero esto último, teníamos que intentarlo, sino te hubiéramos llevado
te hubieras muerto una semana antes, aunque ese fue mi mayor arrepentimiento,
que fallecieras en un hospital tu sola, porque ni siquiera nos dejaban estar
contigo, pero por eso te pedí perdón.
Yo sabía que ya estabas cansada,
que desde mucho tiempo antes ya no querías vivir, ya querías irte, por eso
agradezco a Dios que al menos te dejara irte cuando aún podías hacerte cargo de
ti misma, como lo decías, que no querías llegar a viejita dependiendo de los
demás para ir al baño, para cambiarte, para comer, al menos ya no llegaste a
ello, pero ojalá no hubieras muerto, porque me haces mucha falta.
Recuerdo cuando Mario empezó con
sus viajes foráneos, me dijiste que ahora si iba a saber lo que era estar sola,
y lo curioso es que no me siento sola sin Mario, me siento sola sin ti, porque
siempre te llamaba cuando me sentía mal, cuando estaba contenta, cuando tenía
una decisión importante que tomar, cuando quería apoyo, cuando simplemente no
tenía nada que hacer siempre estabas allí y ahora ya no hay nadie.
Te extraño mamá, te extraño
horrores, te extraño tanto que siento que el corazón me va a explotar de toda
esta emoción que cargo, mamá, no me debes nada y quiero creer que tampoco yo a
ti, me diste todo lo que estuvo a tu alcance, sacrificaste tanto por mi y por
mi hermano, que no te puedo reprochar nada, al contrario, agradezco que nos
hayas puesto siempre primero.
Espero que me cuides desde allá
arriba, porque estoy muy segura de que te fuiste al cielo con todo y zapatos,
porque eras una gran mujer, siempre dispuesta a ayudar a los demás, aunque eso
significara quitarte las cosas de las manos, para ti era mejor dárselo a
alguien mas aunque tu también lo necesitaras, ojalá en tu próxima vida Dios te
recompense y tengas una vida mejor, una vida donde seas plenamente feliz, ese
es mi deseo para ti mamita hermosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Y TU LO DICES ASI: